FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No viene aquí Don Francisco por sus méritos dramáticos, que los tuvo y en muy alto grado, sino como símbolo de libertad en la literatura y la vida. Sin dicha libertad la delicada semilla del talento creativo no puede germinar ni florecer. Esta guía la hemos adoptado en la Estación tomándola directamente del mordaz y espiritual Quevedo a través de sus grandes obras y versos. Versos como estos:

“Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.”

Para saber más sobre su vida y obra:

 http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Quevedo

Pero, sobre todo, ¡ leedlo !